Asociación de anomalías clínicamente evidentes del movimiento ocular con características motoras y cognitivas en pacientes con trastornos de la neurona motora

21/09/2021 18:17:28

Ref.: https://n.neurology.org/content/early/2021/09/09/WNL.0000000000012774

Aunque las anomalías oculomotoras (AOM) no suelen considerarse características destacadas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), pueden representar posibles marcadores clínicos de neurodegeneración, especialmente cuando se investigan junto a alteraciones cognitivas y conductuales. El objetivo de este estudio fue identificar patrones de AOM clínicamente evidentes en pacientes con ELA y correlacionarlos con datos cognitivo-conductuales.

Para ello se evaluaron retrospectivamente tres cohortes de pacientes italianos hospitalizados con ELA y controles para evaluar la frecuencia de las AOM y las alteraciones cognitivo-conductuales. La población de ELA se dividió en un grupo de descubrimiento y otro de replicación. Los controles incluyeron un grupo de individuos con deterioro cognitivo y otro de pacientes con enfermedad de Alzheimer (EA). Todos los sujetos se sometieron a una evaluación del movimiento ocular para determinar la presencia y el patrón de las AOM. La evaluación cognitiva se realizó utilizando evaluación neuropsicológica estándar (cohorte de ELA de descubrimiento y cohorte con alzheimer) y el examen cognitivo/conductual de Edimburgo (ECAS) para la cohorte de replicación de pacientes con ELA.

En total se reclutaron 864 pacientes con ELA (635 en el grupo descubrimiento, 229 en el grupo replicación), 798 sin deterioro cognitivo y 171 sujetos con EA. Se detectaron AOM en el 10,5% de la cohorte de ELA frente al 1,6% de los controles cognitivamente intactos (p = 1,2x10-14) y el 11,4% de los pacientes con EA (p = ns). Las anomalías más frecuentes fueron un seguimiento ocular lento y anomalías sacádicas (movimientos rápidos y bruscos). La frecuencia de AOM fue mayor en pacientes de inicio bulbar, signos prominentes de la motoneurona superior y estadíos avanzados de la enfermedad. La disfunción cognitiva fue significativamente más frecuente en pacientes con AOM en ambas cohortes de ELA (p = 1,1x10-25). Además, las AOM se correlacionaron significativamente con la gravedad del deterioro cognitivo y con las puntuaciones patológicas en los dominios específicos del ECAS. Por último, se pudieron observar AOM en el 35% de los pacientes con ELA con deterioro cognitivo frente al 11,4% de los pacientes con EA (p = 6,4x10-7), lo que sugiere una posible participación de las áreas oculomotoras frontales en la ELA.

Estos datos demuestran que los pacientes con ELA mostraron una variedad de AOM clínicamente evidentes, y estas alteraciones se correlacionaron significativamente con cambios cognitivos, pero no conductuales.

Con todo ello, los investigadores concluyen que las AOM pueden ser un marcador de neurodegeneración y que la evaluación de los pacientes encamados representa una herramienta rápida y altamente específica para detectar el deterioro cognitivo en la ELA.