Ley de Eutanasia

25/03/2021 0:28:49

La Ley de Eutanasia se ha aprobado definitivamente este pasado jueves por el Pleno del Congreso de los Diputados, convirtiendo a España en el quinto país del mundo en regular este derecho. La norma entrará en vigor dentro de tres meses.

Desde FUNDELA queremos dar unas pinceladas sobre su contenido para intentar despejar las posibles dudas.

¿Qué se pretende conseguir con esta ley? Y en qué contexto se crea

La presente ley pretende dar una respuesta jurídica, sistemática, equilibrada y garantista, a la eutanasia.

El debate sobre la eutanasia se ha abierto paso en nuestro país y en los países de nuestro entorno durante las últimas décadas, tanto en el ámbito académico como en el social. Un debate en el que confluyen diferentes causas, como la creciente prolongación de la esperanza de vida, aparejada en ocasiones a un deterioro físico y psíquico; la secularización de la vida y conciencia social y de los valores de las personas; o el reconocimiento de la autonomía de la persona también en el ámbito sanitario, entre otros factores.

Por todo ello, se hace necesario que la legislación atienda las demandas y valores de la sociedad, preservando y respetando sus derechos: de un lado, los derechos fundamentales a la vida y a la integridad física y moral, y de otro, bienes constitucionalmente protegidos como son la dignidad, la libertad o la autonomía de la voluntad.

En el panorama de los países de nuestro entorno se pueden reconocer, fundamentalmente, dos modelos de tratamiento normativo de la eutanasia:

-Por una parte, los países que despenalizan las conductas eutanásicas cuando se considera que tienen una razón compasiva y no egoísta.

-Por otra parte, los países que han regulado los supuestos en que la eutanasia es una práctica legalmente aceptable, siempre que sean observados concretos requisitos y garantías.

Esta ley pretende incluirse en el segundo modelo de legislación, dotando de una regulación sistemática y ordenada a los supuestos en los que la eutanasia no deba ser objeto de reproche penal.

En definitiva, esta ley introduce en nuestro ordenamiento jurídico un nuevo derecho individual como es la eutanasia. Se entiende por esta la actuación que produce la muerte de una persona de forma directa e intencionada mediante una relación causa-efecto única e inmediata, a petición informada, expresa y reiterada en el tiempo por dicha persona, y que se lleva a cabo en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad o padecimiento incurable que la persona experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios.

Conviene aclarar cierta terminología para una mejor comprensión de la ley:

Prestación de ayuda para morir

Acción derivada de proporcionar los medios necesarios a una persona que cumple los requisitos previstos en la ley y que ha manifestado su deseo de morir. Dicha prestación se puede producir en dos modalidades:

1.ª La administración directa al paciente de una sustancia por parte del profesional sanitario competente (eutanasia activa).

2.ª La prescripción o suministro al paciente por parte del profesional sanitario de una sustancia, de manera que esta se la pueda auto administrar, para causar su propia muerte.

¿Qué se entiende por padecimiento grave, crónico e imposibilitante?

Son aquellas limitaciones que inciden directamente sobre la autonomía física y actividades de la vida diaria, de manera que no permite valerse por sí mismo, así como sobre la capacidad de expresión y relación, y que llevan asociado un sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable para quien lo padece, existiendo seguridad o gran probabilidad de que tales limitaciones vayan a persistir en el tiempo sin posibilidad de curación o mejoría apreciable. En ocasiones puede suponer la dependencia absoluta de apoyo tecnológico.

¿Y por enfermedad grave e incurable?

Es la que por su naturaleza origina sufrimientos físicos o psíquicos constantes e insoportables sin posibilidad de alivio que la persona considere tolerable, con un pronóstico de vida limitado, en un contexto de fragilidad progresiva.

En un procedimiento tan delicado, se hace imprescindible el asesoramiento y la gestión del proceso por profesionales sanitarios cualificados, pudiendo diferenciar dos figuras relevantes:

-Médico responsable: facultativo que tiene a su cargo coordinar toda la información y la asistencia sanitaria del paciente.

-Médico consultor: facultativo con formación en el ámbito de las patologías que padece el paciente y que no pertenece al mismo equipo del médico responsable.

REQUISITOS PARA RECIBIR LA PRESTACIÓN DE AYUDA PARA MORIR

  • Tener la nacionalidad española o residencia legal en España o certificado que acredite un tiempo de permanencia en territorio español superior a doce meses, tener mayoría de edad y ser capaz y consciente en el momento de la solicitud.
  • Disponer por escrito de la información que exista sobre su proceso médico, las diferentes alternativas y posibilidades de actuación (cuidados paliativos y prestaciones).
  • Haber formulado dos solicitudes de manera voluntaria y por escrito, o por otro medio, dejando una separación de al menos quince días naturales entre ambas (siempre que la capacidad del solicitante lo permita).
  • Sufrir una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante, certificada por el médico responsable.
  • Prestar consentimiento informado previamente a recibir la prestación de ayuda para morir. Dicho consentimiento se incorporará a la historia clínica del paciente.

En aquellos casos en los que el médico responsable certifique que el paciente no se encuentra en el pleno uso de sus facultades ni pueda prestar su conformidad libre, voluntaria y consciente para realizar las solicitudes y haya suscrito con anterioridad un documento de instrucciones previas o documento equivalente legalmente reconocido, se podrá facilitar la prestación de ayuda para morir conforme a lo dispuesto en dicho documento.

REQUISITOS DE LA SOLICITUD DE PRESTACIÓN DE AYUDA PARA MORIR

  1. La solicitud deberá hacerse por escrito o por cualquier otro medio que permita dejar constancia de la voluntad inequívoca de quien la solicita, así como del momento en que se solicita.
  2. El documento deberá firmarse en presencia de un profesional sanitario que lo rubricará. El escrito deberá incorporarse a la historia clínica del paciente.
  3. El solicitante podrá revocar su solicitud en cualquier momento. Asimismo, podrá pedir el aplazamiento de la administración de la ayuda para morir.
  4. En ciertos casos la solicitud de prestación podrá ser presentada al médico responsable por otra persona mayor de edad y plenamente capaz, acompañándolo del documento de instrucciones previas o documento equivalente legalmente reconocido, suscritos previamente por el paciente.

DENEGACIÓN DE LA PRESTACIÓN DE AYUDA PARA MORIR

  1. Deberá realizarse siempre por escrito y de manera motivada por el médico responsable.
  2. Contra dicha denegación, que deberá realizarse en el plazo máximo de diez días naturales desde la primera solicitud, la persona que hubiera presentado la misma podrá una reclamación ante la Comisión de Garantía y Evaluación competente. El médico responsable que deniegue la solicitud está obligado a informarle de esta posibilidad.

PROCEDIMIENTO PARA LA REALIZACIÓN DE LA PRESTACIÓN DE AYUDA PARA MORIR

La prestación de la ayuda para morir se realizará en centros sanitarios públicos, privados o concertados, y en el domicilio. No podrán intervenir en ninguno de los equipos profesionales quienes incurran en conflicto de intereses ni quienes resulten beneficiados de la práctica de la eutanasia.

  1. Una vez recibida la primera solicitud de prestación de ayuda para morir, el médico responsable, en el plazo máximo de dos días naturales, y tras verificar que se cumplen los requisitos, realizará con el paciente un proceso deliberativo sobre su diagnóstico, posibilidades terapéuticas y resultados esperables, así como sobre posibles cuidados paliativos, asegurándose de que comprende la información que se le facilita. Dicha información deberá facilitarse igualmente por escrito.
  2. Tras recibir la segunda solicitud, el médico responsable, en el plazo de dos días naturales, retomará con el paciente solicitante el proceso deliberativo al objeto de atender cualquier duda o necesidad de ampliación de información que se le haya planteado al paciente tras la primera solicitud.
  3. Transcurridas veinticuatro horas tras la finalización del proceso deliberativo, el médico responsable recabará del paciente su decisión de continuar o desistir de la solicitud. Sea cual fuere su decisión, el médico responsable deberá comunicar esta circunstancia al equipo asistencial.
  4. El médico responsable deberá consultar a un médico consultor, quien, tras estudiar la historia clínica y examinar al paciente, deberá corroborar el cumplimiento de las condiciones establecidas a cuyo efecto redactará un informe que pasará a formar parte de la historia clínica del paciente. Las conclusiones de dicho informe deberán ser comunicadas al paciente.
  5. En caso de informe desfavorable del médico consultor el paciente podrá recurrir a la Comisión de Garantía y Evaluación.
  6. Una vez cumplido lo previsto en los apartados anteriores, el médico responsable, antes de la realización de la prestación de ayuda para morir, lo pondrá en conocimiento del presidente de la Comisión de Garantía y Evaluación.

REALIZACIÓN DE LA PRESTACIÓN DE AYUDA PARA MORIR

  1. Una vez recibida la resolución positiva, la realización de la prestación de ayuda para morir debe hacerse con el máximo cuidado y profesionalidad por parte de los profesionales sanitarios. En el caso de que el paciente se encuentre consciente, este deberá comunicar al médico responsable la modalidad en la que quiere recibir la prestación de ayuda para morir.
  2. En los casos en los que la prestación de ayuda para morir lo sea conforme a la forma denominada eutanasia activa, el médico responsable, así como el resto de profesionales sanitarios, asistirán al paciente hasta el momento de su muerte.
  3. En el supuesto de que sea el propio paciente quien quiera terminar con su vida, el médico responsable y el resto de profesionales sanitarios mantendrá la debida tarea de observación y apoyo a este hasta el momento de su fallecimiento.

OBJECIÓN DE CONCIENCIA DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS

Se contempla el derecho individual de los profesionales sanitarios a no atender aquellas demandas de actuación sanitaria reguladas en la ley que resulten incompatibles con sus propias convicciones:

1. Será una decisión individual manifestada anticipadamente y por escrito.

2. Las administraciones sanitarias crearán un registro de profesionales sanitarios objetores de conciencia a realizar la ayuda para morir. El registro se someterá al principio de estricta confidencialidad y a la normativa de protección de datos de carácter personal.

COMISIONES DE GARANTÍA Y EVALUACIÓN

Existirá una Comisión de Garantía y Evaluación en cada una de las Comunidades Autónomas, así como en las Ciudades de Ceuta y Melilla. Estas han de verificar de forma previa y controlar a posteriori el respeto a la ley y los procedimientos que establece. La composición de cada una de ellas tendrá carácter multidisciplinar y deberá contar con personal médico, de enfermería y juristas (mínimo 7).

CONSECUENCIAS JURÍDICAS

La muerte como consecuencia de la prestación de ayuda para morir tendrá la consideración legal de muerte natural a todos los efectos, independientemente de la modalidad.

Las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas tendrán garantizados los derechos, recursos y medios de apoyo establecidos en la Ley 27/2007, de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral.

Modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal

Se modifica el apartado 4 y se añade un apartado 5 al artículo 143 del Código Penal, de tal manera que no incurrirá en responsabilidad penal quien causare o cooperare activamente a la muerte de otra persona cumpliendo lo establecido en la ley orgánica reguladora de la eutanasia.

Referencias:

- https://www.congreso.es/public_oficiales/L14/CONG/BOCG/B/BOCG-14-B-46-8.PDF

- Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.

- https://elpais.com/elpais/2017/04/24/opinion/1493034589_400453.html